domingo, 11 de octubre de 2026
Venus en cuadratura con Marte
Dónde estaban los planetas el domingo, 11 de octubre de 2026
| Planeta | Signo | Grado | Movimiento |
|---|---|---|---|
| ☉Sol | ♎Libra | 18.19° | Directo |
| ☽Luna | ♎Libra | 28.20° | Directo |
| ☿Mercurio | ♏Escorpio | 13.18° | Directo |
| ♀Venus | ♏Escorpio | 7.14° | Rx |
| ♂Marte | ♌Leo | 7.69° | Directo |
| ♃Júpiter | ♌Leo | 21.39° | Directo |
| ♄Saturno | ♈Aries | 10.74° | Rx |
| ♅Urano | ♊Géminis | 5.33° | Rx |
| ♆Neptuno | ♈Aries | 2.57° | Rx |
| ♇Plutón | ♒Acuario | 3.07° | Rx |
| ⚷Quirón | ♈Aries | 29.00° | Rx |
| ☊Nodo Norte | ♒Acuario | 28.40° | — |
| ⚸Lilith | ♑Capricornio | 2.99° | — |
Venus y Marte llegaron a una cuadratura exacta durante el último día y ahora acaban de dejarla atrás. La tensión que llevan está en su punto más alto y apenas empieza a ceder. Venus, retrógrado en Escorpio, es el planeta del sentimiento delicado, el placer y el afecto. Marte en Leo aporta franqueza, ambición y cierto desdén por las consecuencias. Ptolomeo llama discordante a la cuadratura, un contacto entre signos de naturaleza distinta, y atribuye a los dos planetas temperamentos opuestos: Venus húmedo y templado, Marte seco y de calor intenso. En conjunto, la cuadratura tiende a enfrentar el deseo de cercanía con el deseo de salirse con la suya. Hablar claro golpea con más dureza de lo que se pretendía, el afecto se impone en lugar de ofrecerse, y los pequeños roces en el amor y en el hogar se encienden con más facilidad de lo que el asunto merece. Como el contacto es separativo, este es el punto máximo de una tensión que se afloja en los próximos días, no de una que todavía va en aumento.
Plutón la amplía. Venus avanza hacia una cuadratura con Plutón en Acuario mientras Marte se aleja poco a poco de una oposición con él, y los tres quedan unidos en una T cuadrada con Venus en su vértice. Los lados son amplios más que cerrados, pero la figura importa por el lugar donde se asienta la tensión: sobre Venus, en un signo en cuya regencia tanto la Astrocábala como la práctica moderna dan participación a Plutón. Plutón es lo soterrado que sale a la superficie, y la cuestión del poder, tanto el poder que se tiene como el que otros tienen sobre una persona. Ambas líneas lo leen como la octava superior de Marte, afirmación que se ha vuelto profunda y ha dejado de ser personal.
El lado Marte–Plutón se está aflojando y el lado Venus–Plutón se está cerrando. A medida que la disputa abierta se enfría, su peso se desplaza hacia el afecto mismo: quién cede, quién pone las condiciones, qué ha quedado sin decir. Si una cercanía se ha sostenido sobre una persona que cede en silencio, ese acuerdo tiende a ponerse en cuestión en torno a estos días.
Venus también se va cerrando hacia un quincuncio con Urano. La tradición se divide en cuanto a este ángulo. Ptolomeo sostiene que los signos separados por cinco no comparten familiaridad y no lo cuenta entre sus configuraciones, mientras que la práctica moderna lo lee como un aspecto de ajuste, y nosotros seguimos la línea moderna. Leído así, el afecto y la exigencia de libertad y de liberación repentina propia de Urano no comparten terreno común. El resultado habitual es una serie de pequeñas correcciones de rumbo, más que un acuerdo estable.
Neptuno sigue en cuadratura exacta con Lilith (Luna Negra), el apogeo de la Luna, y se afloja solo muy lentamente. Neptuno disuelve los bordes. Esa es la fuente de la compasión y la imaginación, y por igual de la evasión y el autoengaño. Lilith marca lo que se niega a acomodarse, la parte que no está dispuesta a pertenecer en condiciones que no ha elegido. En cuadratura, ambos desdibujan la línea que rodea ese rechazo. Se vuelve más difícil distinguir un no basado en principios de una retirada difusa, o un límite real de uno idealizado.
La Luna, en los últimos grados de Libra, forma dos contactos exactos que recaen sobre una condición de fondo prolongada. Hace trígono al Nodo Norte en Acuario y oposición a Quirón en Aries, y toca así ambos extremos del lento sextil que esos dos mantienen desde hace meses. Quirón ingresó en Aries a mediados de septiembre. Marca la herida que no se cierra por medios ordinarios, y la habilidad que crece por haberla llevado. Con la Luna en oposición, ese punto doloroso entra en los sentimientos del día, y eso resulta incómodo. Plutón forma cuadratura con ambos, de manera amplia, y cierra una segunda figura holgada que dura solo mientras la Luna permanezca donde está.
El trígono al Nodo es la mitad más fácil. El Nodo Norte se lee como la dirección de crecimiento, poco familiar y exigente, y la Astrocábala lee los nodos a través del tikun, la reparación, marcando lo que aún está pendiente. Una Luna fluida aporta adaptabilidad y gusto por el cambio a esa dirección exigente. El día favorece dar un paso en algo que se ha dejado sin atender durante mucho tiempo, y la oposición a Quirón tiende a mostrar de qué se trata.
Por debajo corren dos contactos más fáciles. Marte se acerca a un trígono con Saturno, que se cierra día a día. Saturno está en caída en Aries, lo que Ptolomeo explica como el calor que aumenta y el frío que disminuye. En un aspecto armónico, aun así aporta lo que Sepharial le asigna: paciencia, método, resultados en proporción al trabajo. Sumado a la ambición y la capacidad ejecutiva de Marte, el trígono favorece emprender trabajos que requieren resistencia y un plan. También le da al calor de la cuadratura de Venus un cauce útil. El sextil de Marte a Urano, que añadía inventiva, ahora se está aflojando.
Como novedad de hoy, el Sol inicia un sextil aplicativo a Júpiter en Leo. El Sol está en caída en Libra, con su calor menguando, según Ptolomeo. Júpiter, el Señor del Aumento en el relato de Sepharial, lo apoya con optimismo, generosidad y calidez, y con el favor de quienes están en posición de concederlo. Son buenos días para pedir algo, para mostrar generosidad y para disfrutar de lo que va bien.
Todo esto pesa más para quien tenga planetas personales en los primeros grados de los signos fijos, donde actúan Venus, Marte y Plutón.
Donde el día se tense, sigue el consejo de Plutón. No dejes que la frustración se acumule, no cedas a la presión emocional y no permitas que la certeza de otra persona sustituya tu propio juicio. Di lo difícil con claridad una sola vez y, con Quirón activado, atiende tu propia necesidad antes que la de los demás. Donde fluya, aprovecha el trígono Marte–Saturno y el sextil Sol–Júpiter para empezar algo que recompense el esfuerzo constante, o para pedir abiertamente lo que quieres.
